jueves, 26 de mayo de 2011

¡Forza Rayo!

  El pasado viernes, fui con mi padre al estadio Teresa Ribero para ver el partido de fútbol que enfrentaba al Rayo Vallecano y al Xerez. Ya a las afueras del estadio había muchísimo ambiente con un montón de personas cantando y chillando. Una vez dentro, el ambiente era increíble, el campo estaba lleno hasta los topes y toda la gente estaba eufórica porque sabía que el Rayo podía volver a Primera División después de ocho años. Antes de que empezara el partido, el "speaker" nos recordó una y otra vez que si el Rayo conseguía el ascenso no saltáramos al campo, ya que los jugadores darían una vuelta al campo para celebrarlo, aunque todo pintaba que nadie le iba a hacer mucho caso, hasta habían quitado las vallas que rodaban el campo y así era sorprendentemente fácil saltar al terreno de juego. Cuando los jugadores salieron al campo, todos empezamos a chillar y a animar muchísimo, sobre todo los Bukaneros (los ultras del Rayo), que tiraron un montón de papeles y confeti y empezaron a desenroscar una camiseta gigante del Rayo. Esa camiseta fue de punta a punta del estadio pasando por la manos de todos los aficionados. 
  Una vez empezado el partido, todos estábamos esperando impacientes que metiera gol el Rayo, pero no consiguió meter ningún gol antes de que terminara la primera parte. Pero eso daba igual, los Bukaneros no paraban de cantar y nosotros de seguirles los cánticos. En el descanso pusieron la canción de el grupo Mago de Oz "Fiesta Pagana" y todos la cantamos aplaudiendo y sacando las bufandas. 
  Acabado el descanso, los jugadores volvieron a saltar al terreno de juego y nosotros volvimos a chillar para apoyarles, y parece que los jugadores lo notaron, porque en el minuto cinco Trejo metió el primer gol del Rayo y trajo la locura a la grada. El campo fue una explosión de alegría, donde todos nos abrazábamos y gritábamos por lo mismo, el Rayo podía subir a Primera. Cuando se nos pasó la euforia, el árbitro nos aguó un poco la fiesta cuando expulsó del partido a un jugador del Rayo. El Xerez no paraba de tener ocasiones de gol y todos pensábamos que nos iban a meter gol, hasta que el Rayito volvió a meter y llegó la tranquilidad a la grada. Pero no duró mucho tiempo, porque volvieron a marcar el tercer gol y eso fue una locura de gritos y cánticos. 
  Finalmente, el árbitro pitó el final del partido y todos nos levantamos rápidamente para celebrar lo que ya era una realidad, el Rayo era equipo de Primera División. Según pitó, un montón de gente empezó a saltar al campo sin hacer caso de lo que decía el "speaker", que no paraba de gritar que se salieran todos para que los jugadores lo celebraran en el campo. Si no lo dijo sesenta veces, no lo dijo ninguna, pero hasta después de mucho tiempo no se salieron del campo. En ese momento todos los que estábamos en las gradas empezamos a gritarles: ¡Tontos, tontos, tontos! y ¡Fuera, Fuera; Fuera! Cuando por fin se fueron los jugadores volvieron a salir al campo y se dieron unas vueltas por el campo. Luego algunos jugadores cogieron un micrófono y cantaron algunos cánticos del equipo. 
  Y hasta aquí lo que yo viví, pero los demás no, porque el equipo fue a celebrarlo a la Fuente de la Asamblea de Madrid. 


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