miércoles, 27 de abril de 2011

Cibeles

  Como ya sabéis, el pasado miércoles se jugó la final de la Copa del Rey de fútbol enfrentando al Real Madrid y al Barcelona y el partido dio la victoria al Real Madrid. Yo vi el partido en casa de un primo mio con la familia. Cuando Cristiano metió gol, casi todos empezamos a saltar y a chillar un montón. Al terminar el partido, seguimos cantando y celebrándolo en la terraza y en la casa. Después de estar tiempo allí mi primo me dijo que si iba a la Cibeles con él y yo desde luego ni me lo pensé. A la hora de irnos a casa se lo dije a mis padres y todo apuntaba a que no iría ni de chiripa. Mi padre me decía enfadado que no quería que fuera porque al día siguiente nos íbamos al pueblo y era mucha movida; mi madre, sin embargo, intentaba convencerle de que me dejara ir. Al final, con la ayuda de mi familia pude ir aunque mi padre estaba muy mosqueado. 
  Mi prima nos llevó a mi primo y a mi hasta allí y se marchó a casa. Bajamos hasta el hotel Rich, que es donde estaban los amigos de mi primo. Por el camino nos encontramos con varios personajes que iban bien puestos y tenías que andarte con ojo. Hubo un grupo de hombres que se nos cruzó y uno de ellos iba rapado, con una camiseta de tirantes ajustada y enseñando un montón de tatuajes, otro que iba con él empezó a decir: "¡sácala! ¡sácala!" y claro, yo ya pensaba que nos iba a sacar una navaja o una pipa, pero resultó que se sacó una bandera del Barcelona y nos empezó a decir el otro: "¡mirar lo que lleva!"  y mi primo empezó a decir que la quemaran y cosas así. Al Final pasaron sin hacer nada y nosotros igual. Una vez que estábamos con sus amigos, nos fuimos hacia Cibeles. Para pasar, había varios policías en fila que te miraban y obligaban a tirar los hielos y los tapones de las botellas. Cuando nos dejaron pasar nos fuimos a coger sitio cerca de la Cibeles, cosa que no fue difícil porque no había mucha gente en comparación de otras veces. Dejamos allí la bebida y todo en el suelo e hicimos un corro alrededor. Así nos pasamos la noche desde 1:30 hasta las 5:00; menos cuando salíamos a hacer pis, cosa que cada vez era más difícil ya que había cada vez más gente. Allí estaba todo el mundo cantando y bailando con la especie de discoteca que hicieron. Como en toda celebración de la victoria de alguna copa, hubo varias peleas a mi alrededor:
  Primero se empezaron a pelear dos hombres del mismo grupo justo al lado de donde estábamos nosotros. Empezaron a juntar las caras y a decirse cosas hasta que uno le dio un guantazo al otro. Los amigos de ambos les estaban separando pero había alguna vez que se libraban e iban a por el otro. Al final se abrazaron y todos los que estábamos alrededor empezamos a aplaudir y a cantar: "¡Que se besen! ¡Que se besen!"
  Luego hubo una batalla entre varias personas. Uno de los grupos era una banda de chavales de raza negra que iba con trencitas, pendientes, gorras y ropa rapera. Cuando le vi la primera vez ya pensé que la iban a liar, y así fue, en una de las escapadas para hacer pis vimos un círculo enorme y dentro a esos chavales peleándose con otra gente, aunque no todos eran chicos, también había chicas dentro del  problema.
  Otra de las cosas más salvajes que vi fue que un hombre se subió a los hombros de otro y empezó a quemar una bufanda del Barcelona. Hasta ahí bien, pero el inútil del tío empezó a a dar vueltas a la bufanda como si fuera un lazo baquero y empezaron a caer un montón de chispas a la gente. nosotros estábamos cerca de ese individuo, pero no lo suficiente para que nos cayeran las chispas.
  Finalmente llegó el equipo en el autobús rodeando la Cibeles y subiéndose y todos nos volvimos locos cantando con las manos arriba y gritando como locos. Por desgracia estuvieron muy poco tiempo allí, pero luego nos quedamos por allí un rato más cantando y haciéndonos fotos en la Perta de Alcalá, hasta que nos echó un policía. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario