jueves, 26 de mayo de 2011

Sol

  Este martes, fui a Sol con Sergio y con Ken para hacer un trabajo que nos había mandado la profesora de ética. Nuestro trabajo consistía en saber qué está pasando allí y preguntar a la gente sobre ello. El trabajo podía ser como quisiéramos: power point, escrito, expuesto delante de la clase... Obviamente, esas cosas son muy sosas para nosotros y decidimos hacerlo a nuestra manera. Según María dijo que podíamos hacerlo como queramos, se me encendió la bombilla y pensé en hacer un programa de Callejeros. Se lo dije a mis compañeros y ellos también pensaron que era una buena idea, por lo que decidimos hacerlo.
  Cuando llegamos, lo primero que hicimos fue grabar la entrada de lo que sería el programa, pero resultó un poco complicado ya que nos reíamos o no quedaba como nosotros queríamos. Una vez hecho eso, empezamos a grabar el verdadero trabajo metiéndonos por las carpas y grabando a las manifestantes. La verdad es que hasta las ocho y media de la noche aproximadamente no hicimos la entrevista a nadie. Nos tiramos dando vueltas por allí y haciendo partes del vídeo toda la parte. Salimos en el Caiga Quien Caiga argentino un montón de veces haciendo el payaso por detrás cuando estaban entrevistando a la gente. Cuando les pregunté al primer grupo de chicos y chicas que si podíamos entrevistarles me dijeron que no querían que les grabáramos, lo que nos dificultó mucho el trabajo. Dimos mil vueltas buscando a alguien para poder entrevistarle, hasta que fuimos a comunicación y nos dieron a una chica muy maja para que la entrevistáramos. 
  La verdad es que me gustó mucho el ambiente que hay allí porque todos están por lo mismo y no hay ningún problema. Además te sientes bien sabiendo que has estado allí y que cuanta más gente haya mejor. Allí no solo estaban protestando, sino que había una buena fiesta montada en el centro de la plaza; había música reggae y mucha gente alrededor que estaba bailando y fumando porros. Allí la gente no tenía complejos, iban con ropas extrañas, algunas chicas no se depilaban, había gente sin camiseta (entre la que estábamos nosotros), bailaba como quería... y yo me sentí cómodo porque podías hacer lo que quisieras sin importarte nada. 
  Cuando terminamos el trabajo nos fuimos a la calle Montera a pasar el ratillo un poco. Primero nos metimos en un Sex Shop bastante grande en el que no era la primera vez que yo entraba, ni tampoco la primera vez que me echaban nada más entrar. Lego nos fuimos a una tienda de ropa que no habíamos visto nunca. Como al lado había otro Sex Shop, decidimos probar suerte en este, pero tampoco duramos más de un minuto. Cuando salimos, nos quedamos por esa calle haciendo otras cosillas que no voy a contar.
  Vamos, que fue una de las mejores tardes de después del colegio que he tenido.


No hay comentarios:

Publicar un comentario